Idiomas:

www.daviscup.com

17 noviembre 2012

El Blog de Joan Balcells: La selección natural del tenista


ARTÍCULOS

Foto: Paul ZimmerDavid Ferrer (ESP)

PRAGA, REP. CHECA: Hay muchos factores que influyen en la carrera de un tenista. A primera vista, parece como si lo único que importara para conseguir el éxito en este deporte fuera lo fuerte que se le pega a la pelota, la buena técnica en los golpes, y lo fuerte y resistente que sea el jugador.  A lo largo de mis años de experiencia, y pasando evidentemente por todos los niveles de torneos, he podido comprobar cómo mucha gente que tenía todas esas condiciones se perdía por el camino o duraban poco tiempo como tenistas de éxito.

Muchos piensan que si un jugador a los 18 años no está entre los 100 primeros jugadores del mundo sería mejor que lo dejara. Pero hay estadísticas que señalan que el primer punto ATP se consigue casi a los 19 años, y no es hasta los 23 que se logra entrar en el top-100. De hecho, si repasamos el ranking la media actual es de unos 26 años.  Que Nadal gane Roland Garros con 19 años debe verse como una excepción y no como un espejo a seguir.

Las razones que pueden frenar esa progresión son muy diversas y todas tan importantes como las que comentaba al principio de mi blog. La más conocida es la lesión que te puede arruinar la continuidad en tu deporte, pero ahora no me refiero tanto a cuestiones físicas como a las mentales, que son las que pueden marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso porque llega un momento en que todos los jugadores tienen muy buenas armas para lograr el objetivo de ganar partidos. Quien no es rápido tiene un saque poderoso, y hay otros que sólo con su derecha tienen suficiente para ganar puntos.

Pero, ¿qué sucede cuando el jugador echa de menos a su familia, cuando está más de una semana fuera de casa? Normalmente, un tenista compite unas 35 semanas al año en torneos ATP más algunos equipos de club en Alemania, Francia etc. para conseguir dinero y poder seguir viajando el año siguiente. Competir se traduce en gastos de viajes, hoteles, comidas… que no todo el mundo puede permitirse.

Por otro lado, hay jugadores que cuando descubren el sexo contrario descubren, al mismo tiempo, una necesidad de pasar más tiempo allí que en la pista de tenis con lo que eso conlleva. Salidas nocturnas hasta altas horas de la madrugada, quizás alcohol, poco descanso, etc. Y al día siguiente, está claro que no se está para entrenar seis horas.

También hay gente que no acepta la presión de la competición y que entrenando juega muy bien pero el hecho de competir le bloquea y no puede afrontar por ejemplo las bolas de break. Luego esté el trabajo, no todo el mundo está dispuesto a sacrificar su tiempo en esforzarse, y aunque uno sea muy talentoso, sin trabajar no se llega lejos.

La soledad en ocasiones también puede frenar las aspiraciones de algún jugador que necesita estar rodeado de gente. Los viajes hacen que, en ocasiones, debas pasar tiempo contigo mismo, tan solo rodeado por tus rivales.

Cuando vemos a un tenista por televisión es un triunfador en muchos aspectos de su vida. No sólo tiene una buena derecha, es un campeón que ha pasado una durísima selección natural y creo que hay que valorarlo mucho, de la misma manera que valoramos al catedrático, al médico o al empresario. Una vida dedicada a un sueño con todas sus consecuencias.

Contenidos relacionados

Artículos relacionados

  • Más fotos

    • David Ferrer (ESP)David Ferrer (ESP)
     
 
 

© ITF Licensing (UK) Ltd. Todos los derechos de propiedad reservados. Ninguna parte de esta página web podrá ser duplicada, redistribuida o manipulada de ninguna forma. Cuando accede a la información de esta página web, se atiene a nuestra Póliza de Privacidad y nuestros Términos y Condiciones.

Creado por Umbraco

Diseñado por New Brand Vision