PRAGA, REPÚBLICA CHECA: Dos años atrás, cuando la República Checa y Serbia se enfrentaron en Belgrado por las semifinales de la Copa Davis por BNP Paribas, se esperaba mucho de Tomas Berdych. Aquel no fue el fin de semana del número uno checo, pero siempre hay revancha: este domingo, Berdych cerró el pase a semifinales de su equipo justamente ante Serbia gracias a una gran victoria sobre Janko Tipsarevic.
Fue un ajustadísimo 7-6 (8-6), 7-6 (8-6) y 7-6 (9-7) que metió a los locales entre los cuatro mejores del año y que elevó a Berdych a los altares gracias a su prodigioso aporte: victoria en el singles del viernes, en el dobles del sábado junto a Radek Stepanek y en el cuarto punto de la serie para cerrar un triunfo que hizo delirar al O2 Arena de Praga.
Un desquite perfecto para el siete del mundo, que en 2010 terminó perdiendo con Novak Djokovic tras ir en ventaja y también lo hizo, esta vez sorpresivamente, ante un Tipsarevic que no tenía el nivel de hoy en día y que lo tiene octavo en el ranking mundial.
Superación y bravura
Capacidad de superación y bravura son las palabras que definen la actuación de Berdych, que no sólo estuvo por debajo en cada set sino que también lo estuvo en los tres tie-breaks, principalmente en el último, en el que salvó tres set points. Recién allí tuvo su primer match-point. Lo desperdició. No el segundo gracias a una valiente subida a la red y una volea de revés que forzó el error de Tipsarevic. Berdych cayó de espaldas y quedó tendido, despatarrado, hasta que sus compañeros lo volvieron a levantar para festejar todos la visita en semifinales a Buenos Aires para jugar ante Argentina.
Paridad hubo muchísima: uno quebraba y el otro respondía enseguida. Los tie-breaks también respondieron al mismo patrón, aunque siempre el serbio tuvo posibilidades de quedarse él con el partido. Como cuando en el primer set quebró para sacar 5-3, algo que sorprendió porque el revés de Berdych funcionaba de lujo.
El checo recuperó el quiebre y Tipsarevic solicitó asistencia: había perdido la uña del dedo gordo de su pie derecho. Pese a esa circunstancia, el serbio tomó ventaja por dos veces en el desempate. No supo cerrarlo y la primera manga se quedó en casa.
Tipsarevic, el generoso
En la segunda, Tipsarevic volvió a dar muestras de su 'generosidad' al permitir una doble remontada de Berdych y, en el tie-break, después de atacar las líneas fieramente, jugó en el 14to punto un revés timorato, muy poco característico en él, que quedó en el medio de la pista. Pagó el precio perdiendo el parcial.
Otro mal golpe en el tercero, esta vez para desperdiciar su segundo set-point, fue el aperitivo para un nuevo desempate: Berdych metió dos bombas con el saque y 6-6. El serbio consiguió dos mini-breaks que le dieron tres set-points más, pero no era la tarde del balcánico y sí la de un superviviente como Berdych, que pagó con creces la deuda de 2010.