BORAS, SUECIA: Los especialistas en dobles Robert Lindstedt y Simon Aspelin se combinaron para poner a Suecia en los cuartos de final de la Copa Davis por BNP Paribas gracias a una cerrada victoria en cuatro sets sobre los rusos Dmitry Tursunov e Igor Kunitsyn.
El triunfo 64 67(6) 76(6) 62 fue suficiente para lograr el tercer punto de Suecia tras las victorias de Robin Soderling y Joachim Johansson en los primeros individuales del día viernes.
El resultado le permite al capitán sueco, Thomas Enqvist, comenzar a preparar la serie que disputará en julio como local contra el ganador de la eliminatoria que están disputando el actual campeón Serbia e India.
Punto a punto
El momento decisivo de un absorbente partido que se decantó del lado sueco hacia el final llegó en el tercer set.
Aspelin y Lindstedt habían logrado una ligera ventaja en el segundo parcial al romper el servicio de Kunitsyn en el séptimo juego, pero la pareja rusa logró nivelar el marcador y tras salvar dos puntos de set en contra en el desempate cerraron el triunfo 8-6.
Rusia llegó crecida y con el impulso al tercer set, quebrando los dos primeros servicio de Suecia. A pesar de que no pudieron defender la ventaja inicial, igual contaban con una cierta superioridad en el juego que se reflejó cuando rompieron el servicio de Aspelin para ponerse 5-4.
Pero Suecia no quería dejar escapar el partido tan fácilmente y apoyado por un pequeño pero ruidosos público lograron devolver el quiebre. Parecía que nadie quería la victoria cuando un par de dobles faltas de Lindstedt le devolvieron la iniciativa a Rusia, que se colocó nuevamente en ventaja 6-5 con su servicio. Sin embargo, la balanza volvió a cambiar de lado y Suecia forzó el tie-break.
La marea iba y venía de lado a lado. Hubo un momento polémico cuando Tursunov, con el marcador 5-4, envió un servicio largo que pareció picar bien, pero no para el juez de línea. Fue doble falta y ventaja para Suecia.
Rusia mantuvo la compostura y tuvo un punto de set con el servicio de Aspelin, pero esta vez los locales reaccionaron a tiempo y no dejaron escapar la primera oportunidad que se les presentó.
La derrota del tercer set fue difícil de digerir en el lado ruso, especialmente para Tursunov que pareció perder el apetito por competir.
Suecia percibió que era su momento y fue a buscarlo, asegurando dos quiebres de servicio en el inicio del cuarto parcial para escaparse 4-0 y celebrar la victoria pocos minutos después entre los jugadores y el capitán del equipo.
Júbilo local
Después del partido, los miembros del equipo sueco reconocieron que sabían que el tercer set resultaría decisivo: "todo el mundo estaba cometiendo errores", explicó Aspelin. "Nos mantuvimos allí y ellos se pusieron tensos cuando tuvieron la oportunidad en el tercero, de la misma forma que yo me puse cuando me tocó servir por el segundo set. Ganar el tercero fue la clave. En el cuarto jugamos mucho mejor".
"La Copa Davis no se parece en nada a los partidos que jugamos en el circuito, es un privilegio y toneladas y toneladas de diversión", agregó Lindstedt. "Hay presión, si, pero mucha diversión".
No fue una sorpresa que Enqvist apareciera eufórico al salir de los vestuarios en el sureño pueblo de Borashallen. "Estoy orgulloso de los muchachos. Han trabajado realmente duro para este partido, preparándose muy bien. Estamos muy emocionados por la victoria".