VIENA, AUSTRIA: A pesar de que los aeropuertos son normalmente sinónimo de despedidas, esta vez los austriacos se negaron a decir adiós a sus contrincantes franceses invitándoles a pasar una noche más en la preciosa capital austríaca.
En la tarde en la que se esperaba el desfile de la victoria del equipo galo, Oliver Marach y Jurgen Melzer decidieron posponer las celebraciones hasta mañana, al derrotar a Julien Benneteau y Michael Llodra 64 36 63 64, volviendo a iluminar con esperanza el hangar 3 del aeropuerto vienés donde se esta celebrando esta eliminatoria.
El equipo francés, tras vencer por 2-0 ayer en el primer día de la eliminatoria, podía acariciar el paso a la siguiente fase de la competición. Sin embargo, una de las grandezas de la Copa Davis por BNP Paribas es que nunca nada está decidido hasta el último minuto, y la selección austriaca se aseguró de que esta se decidiera mañana.
Francia aportaba en dobles más experiencia que sus contrincantes y aunque Llodra sufrió más roturas en su servicio que Benneteau, fue este último el que encontró más dificultades en sus devoluciones y en su juego en la red.
Al final del encuentro, Melzer recuperaba la confianza de ser campeón de dobles de Wimbledon. Tras ser víctima del juego agresivo de Jeremy Chardy en el partido de apertura de singles de ayer, el austriaco encontró su juego según se desarrollaba el partido. Todo indica que si consiguiera mantener el nivel de hoy en el primer partido de mañana contra Gilles Simon, el 10 del mundo podría dar muchas sorpresas en el marcador final.
A pesar de que Melzer había formado pareja con Julian Knowle 14 veces en Copa Davis y que nunca había jugado con Marach, la decisión de alinear a Marach en detrimento de un más experimentado en estos lances Knowle, fue decisiva para la victoria del equipo local.
Marach tiene un estilo en dobles muy distinto al de Melzer, jugando prácticamente en el fondo de la pista, mientras que a Melzer le gusta subir a la red siempre que tiene la oportunidad. Esto significó el desarrollo de una estrategia táctica por parte del támden austríaco el cuál, por ejemplo, hizo uso en repetidas ocasiones de la formación en “l” al servir. También cabe destacar que muchos puntos fueron ganados con Melzer, Llodra y Benneteau jugando en la red mientras que Marach permanecía en la línea de base.
Esta estrategia funcionó muy bien para los austriacos sobre todo en el primer set, donde le rompieron a Benneteau el servicio en el séptimo juego y salvaron una ventaja de punto con 5-4 en el marcador haciéndose al final con el primer set de la tarde.
Sin embargo, en el segundo set, los franceses evolucionaron hacia un juego más sólido, usando más velocidad en la red, y complicando el planteamiento del encuentro por parte de los locales, culminando con una rotura de servicio a Melzer en el cuarto juego, decisivo para que los galos de adjudicaran el segundo juego igualando el marcador.
El hangar 3 estalló de júbilo ante una rotura del servicio a Llodra, adelantando a Austria 2-1. Los locales no desperdiciaron una segunda rotura a Llodra, colocándose 4-2 arriba. Esta vez Melzer aguantó y Marach remató el set 63 haciendo buen uso de un saque letal.
En el tercer set y al principio del cuarto juego, Llodra perdió su servicio por tercera vez. Los franceses disfrutaron de tres ventajas de punto para igualar el marcador a 3-3 pero los austriacos aguantaron con un 0-40 en el luminoso. La selección gala tuvo otra ventaja de punto con 3-4, pero esta vez Melzer resistió. Al final, cabe destacar que fue una combinación entre el servicio de Marach y una volea de Melzer la que selló el partido a favor de los locales.
El primer partido de mañana enfrentará a Melzer y a Simon. Si Melzer gana, ambos capitanes tendrán que replantearse sus opciones, con Chardy, Llodra, Marach and Stefan Koubek en situación de jugar para su selección.