FRIBOURG, SUIZA: Jugando en casa con Roger Federer liderando el equipo, Suiza lucía sobre el papel con grandes posibilidades de llegar a cuartos de final, pero el equipo estadounidense tenía intenciones distintas y terminó consiguiendo una sorprendente barrida.
Las cosas arrancaron mal para el conjunto de casa con la caída en un épico partido a cinco sets de su número dos, Stanislas Wawrinka, ante Mardy Fish. Sin embargo, fue la derrota de Federer ante John Isner en cuatro sets lo que verdaderamente no estaba en los planes.
Ya tocada, la causa de los helvéticos se terminó de desvanecer con la caída de Wawrinka y Federer en el dobles ante Mike Bryan y el inspirado Fish, quien consiguieron el punto definitivo en cuatro sets.
El jovencito Ryan Harrison e Isner pusieron el 5-0 el domingo en una jornada en la que no estuvieron ya presentes ni Wawrinka ni Federer, quien ve otro año más que se le escapa sin poder levantar la ansiada Copa Davis que le falta en su ilustre vitrina